Poesía peligrosa, poesía breve y poemínimos - El Foro Libre
  • Si esta es tu primer visita al foro revisa la sección de FAQ dando click en el link anterior. Debes tener un registro en el foro antes de poder publicar: Da Click en la liga de registro para hacerlo. Para que puedas ver leer nuestros mensajes, selecciona el foro que deseas visitar en la sección de abajo.

Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Poesía peligrosa, poesía breve y poemínimos

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes
  • Adriana
    Le Zumba la Malanga
    • mar 2012
    • 1031

    Te quiero como para invitarte
    a pisar hojas secas una de estas tardes

    Te quiero como para salir a caminar
    hablar del amor,mientras pateamos
    piedritas.

    Te quiero como para volvernos chinos de risa
    ebrios de nada y pasear sin prisa las calles

    Te quiero como para ir contigo a los lugares
    que más frecuento y contarte que es ahí
    donde me siento a pensar en tí.

    Te quiero como para escuchar tu risa toda la
    noche.

    Te quiero como para no dejarte ir jamás.

    Te quiero como se quiere a ciertos amores
    a la antigua, con el alma y sin mirar
    atrás.

    Jaime Sabines

    Comentario

    • Jarabe
      Sin título
      • jul 2014
      • 1399

      LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

      Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
      mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
      fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
      como un pulso que golpea las tinieblas,

      cuando se miran de frente
      los vertiginosos ojos claros de la muerte,
      se dicen las verdades:
      las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

      Se dicen los poemas
      que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
      piden ser, piden ritmo,
      piden ley para aquello que sienten excesivo.

      Con la velocidad del instinto,
      con el rayo del prodigio,
      como mágica evidencia, lo real se nos convierte
      en lo idéntico a sí mismo.

      Poesía para el pobre, poesía necesaria
      como el pan de cada día,
      como el aire que exigimos trece veces por minuto,
      para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

      Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
      decir que somos quien somos,
      nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
      Estamos tocando el fondo.

      Maldigo la poesía concebida como un lujo
      cultural por los neutrales
      que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
      Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

      Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
      y canto respirando.
      Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
      personales, me ensancho.

      Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
      y calculo por eso con técnica qué puedo.
      Me siento un ingeniero del verso y un obrero
      que trabaja con otros a España en sus aceros.

      Tal es mi poesía: poesía-herramienta
      a la vez que latido de lo unánime y ciego.
      Tal es, arma cargada de futuro expansivo
      con que te apunto al pecho.

      No es una poesía gota a gota pensada.
      No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
      Es algo como el aire que todos respiramos
      y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

      Son palabras que todos repetimos sintiendo
      como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
      Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
      Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


      Gabriel Celaya

      Comentario

      • shonev
        Junior
        • ago 2013
        • 314

        Poema 12... Para mi corazón basta tu pecho...

        Para mi corazón basta tu pecho,
        para tu libertad bastan mis alas.
        Desde mi boca llegará hasta el cielo
        lo que estaba dormido sobre tu alma.

        Es en ti la ilusión de cada día.
        Llegas como el rocío a las corolas.
        Socavas el horizonte con tu ausencia.
        Eternamente en fuga como la ola.

        He dicho que cantabas en el viento
        como los pinos y como los mástiles.
        Como ellos eres alta y taciturna.
        Y entristeces de pronto, como un viaje.

        Acogedora como un viejo camino.
        Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
        Yo desperté y a veces emigran y huyen
        pájaros que dormían en tu alma.

        Pablo Neruda
        "Yo no entiendo nada y a todos les queda claro, que yo sólo sé que no sé nada"

        Comentario

        • shonev
          Junior
          • ago 2013
          • 314

          MADRIGAL EFUSIVO

          Déjame amar tus claros ojos. Tienen
          lejanías sin fin, de mar y cielo,
          y sus fulgores apacibles vienen
          hasta mi corazón como un consuelo.

          Deja que con tus ojos, se iluminen
          mis viejas sombras y se vuelvan flores;
          deja que con tus ojos se fascinen,
          como aves de leyenda, mis dolores.

          Que vea en ellos astros errabundos,
          que en ellos sueñe inexplorados mundos
          que en ellos bañe mi melancolía...
          Son tristes, luminosos y profundos,
          como puestas de sol, amada mía.....

          Luis G Urbina
          "Yo no entiendo nada y a todos les queda claro, que yo sólo sé que no sé nada"

          Comentario

          • shonev
            Junior
            • ago 2013
            • 314

            AÑADIRTE A MI PIEL

            Quiero hervirte
            en el centro de mis suspiros,
            desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
            y encender piras infinitas
            en la avenida de mis piernas
            para guiar tu clavel por mi noche.

            Desmadejar tus besos con mis besos,
            en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
            Sentir en mi elástico triángulo
            azules bocanadas
            y convertirte en amaranto ocaso,
            para deleitarme con tu espuma,
            para echar anclas,
            para perseguir gaviotas,
            para morir en ti.

            Lina Zerón
            "Yo no entiendo nada y a todos les queda claro, que yo sólo sé que no sé nada"

            Comentario

            • Jose Cambar
              Le Zumba la Malanga
              • mar 2012
              • 3811

              MIERDA
              Todo es mierda en el mundo que vivimos
              y pura mierda por doquier hallamos:
              al nacer, con la mierda tropezamos,
              y al morir entre la mierda nos hundimos.

              Si entre mierda nacemos y morimos
              y mierda por doquier hallamos,
              nuestro cuerpo con mierda alimetamos,
              alimento que en mierda convertimos.

              Es mierda el hombre en su carrera oscura,
              mierda y más mierda la mujer hermosa,
              es mierda el sacristán y mierda el cura.

              Hay mierda en poesía y mierda en prosa
              y después de ser mierda la criatura,
              vive entre mierda y en la mierda goza.

              Por … César Conto
              Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado.
              Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.

              www.tumundomusical.com

              Comentario

              • Jacobo Casal
                Expulsado de elforolibre
                • mar 2012
                • 10999

                Verdad

                Aunque nos avergüence decirlas;
                aunque no las hayamos pronunciado jamás,
                aunque nunca las digamos:
                Las únicas palabras
                realmente sinceras
                en nuestra vida son:

                "Estoy solo y tengo miedo".

                Comentario

                • shonev
                  Junior
                  • ago 2013
                  • 314

                  Una carta de amor

                  Todo lo que de vos quisiera
                  es tan poco en el fondo
                  porque en el fondo es todo

                  como un perro que pasa, una colina,
                  esas cosas de nada, cotidianas,
                  espiga y cabellera y dos terrones,
                  el olor de tu cuerpo,
                  lo que decís de cualquier cosa,
                  conmigo o contra mía,

                  todo eso es tan poco
                  yo lo quiero de vos porque te quiero.

                  Que mires más allá de mí,
                  que me ames con violenta prescindencia
                  del mañana, que el grito
                  de tu entrega se estrelle
                  en la cara de un jefe de oficina,

                  y que el placer que juntos inventamos
                  sea otro signo de la libertad.

                  Julio Cortázar
                  "Yo no entiendo nada y a todos les queda claro, que yo sólo sé que no sé nada"

                  Comentario

                  • shonev
                    Junior
                    • ago 2013
                    • 314

                    Añadirte a mi piel

                    Quiero hervirte
                    en el centro de mis suspiros,
                    desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
                    y encender piras infinitas
                    en la avenida de mis piernas
                    para guiar tu clavel por mi noche.

                    Desmadejar tus besos con mis besos,
                    en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
                    Sentir en mi elástico triángulo
                    azules bocanadas
                    y convertirte en amaranto ocaso,
                    para deleitarme con tu espuma,
                    para echar anclas,
                    para perseguir gaviotas,
                    para morir en ti.

                    Lina Zerón
                    Editado por última vez por shonev; http://www.elforolibre.com/member/7037-shonev en 18/11/14, 21:14:58.
                    "Yo no entiendo nada y a todos les queda claro, que yo sólo sé que no sé nada"

                    Comentario

                    • Jacobo Casal
                      Expulsado de elforolibre
                      • mar 2012
                      • 10999

                      Quejido

                      Me marcho.
                      Sin decir adiós
                      abandono las cosas
                      que me tienen tomada la medida:
                      los seres que me atan
                      en cárceles de sonrisas y complacencias
                      no pedidas,
                      pero que han sabido endulzar
                      con limos exquisitos,
                      el oído infiel de mis raíces,
                      proclives, por naturaleza,
                      al halago y a los placeres mundanos.

                      Me levanto como el río
                      que abandona su cause
                      y a grandes zancadas
                      se interna en el mar,
                      atraído por nuevos horizontes.

                      Me encomiendo al Dios de Dios.
                      El que acompaña al niño,
                      desde su estancia dominante y segura
                      en torno al seno de su madre,
                      hasta el gateo torpe y vacilante
                      del adulto.
                      Comparto con la mariposa
                      el deseo de codearse con los ángeles,
                      después de librar muchas batallas
                      en el claustro de la oruga.

                      Indago. Exploro.
                      Ahondo en mi entraña,
                      con el desesperado escalpelo del desconocido.
                      Abro puertas secretas;
                      taladro en mi profunda heredad;
                      reconozco cicatrices insepultas,
                      lagos de sangre empantanados, andamios de vísceras a medio derruir,
                      gusanos dispuestos al festín,
                      que comen ansias
                      y paladean su hambre
                      y pacientes se imaginan el banquete
                      que se aproxima.
                      Rescato entre pañales
                      el eslabón que algún día
                      se desprendió de mi tobillo.
                      Repaso al detalle
                      el cataclismo y la desolación
                      causados por la aparición de un
                      cabo suelto entre los hilos de la marioneta,
                      y me estremezco con sólo recordarlo.

                      Recorro la zona del silencio,
                      su delgada franja,
                      y me taladran los tímpanos sus gritos.
                      Tengo a mi alcance
                      todos los elementos de juicio
                      para recapitular, para borrar la interrogación
                      que encierra mi nombre.

                      Es cuestión de afinar números,
                      hacer algunos cálculos,
                      resolver una fórmula simple
                      y abrir la última puerta,
                      y detrás yo, preguntándome quién soy.

                      Y cuando me encuentre: ¿Qué?
                      Me encasillo: me defino:
                      "este es fulano"
                      "este soy yo".

                      Entonces ya nunca aguardaré
                      los muñones que cada uno
                      de mis dedos prolongan
                      hasta madurar nuevas manos.
                      Fin al crecimiento de mis cabellos,
                      de mis uñas y de mis sueños.

                      Mi único ser estático, acabado,
                      como una pintura sin marco,
                      como una ecuación resuelta.
                      Seré mi propio modelo, mi arquetipo.
                      Entonces podría alquilarme;
                      darme de alta en algún partido político,
                      para relleno de un mitín,
                      como elemento incondicional de apoyo,
                      o venderme, que es lo mismo.
                      No quiero encontrarme del todo.
                      No quiero que en mi epitafio
                      escriban "aquí yace A......",
                      porque no soy uno, sino muchos,
                      no somos uno nada más
                      ni nada menos.

                      Soy uno ahora,
                      soy el que fui
                      y el que vendrá también soy.

                      En mi laberinto recorro las islas.
                      Hacia afuera camino sin descanso.
                      Pero ¿a dónde ir en que el escombro
                      de nuestra imagen no nos delate?
                      Donde nuestro reflejo no habite en la memoria
                      sin memoria del tiempo.

                      Andar por un camino
                      que nos lleve a otro camino
                      y éste a otro, interminable,
                      en que la edad se descalce
                      para no dejar huella,
                      ni el polvo arrugas,
                      ni ceniza el fuego.

                      Cómo evitar que este olor,
                      intenso y penetrante que me envuelve,
                      y me hace ser un apestado
                      que desaparece y se diluye en el papel
                      sobre la piel de la hoja en blanco.
                      Secreción de rara glándula
                      que engendra palabras -niñas-,
                      letras huérfanas,
                      pequeñas llamas que incendian a su paso
                      carne y huesos,
                      hasta salir del cuerpo y en la intemperie
                      huelen a carne quemada,
                      a chamusquina humana.
                      Extraña forma de protestar,
                      porque no son oídas,
                      porque no son sembradas
                      en el surco de la línea,
                      su templo y sepultura,
                      en cuyo sitio habrán de florecer,
                      con suave aroma visceral,
                      cada vez que sean miradas con sorpresa
                      por otros ojos indulgentes y ociosos.

                      Por eso escribo. Para oler bien.
                      Mi lápiz perfora la mesa, el piso
                      y traspasa todas las capas de la
                      tierra, atraviesa su corazón,
                      se empapa de su sangre,
                      cruza sus soles, sus lagos,
                      se abre paso entre millones de esqueletos
                      y se detiene en mi espalda, donde escribe
                      la palabra "escribo".

                      Discúlpenme, pero es que
                      mi alma tiene derecho a quejarse:
                      y lo ha hecho con rabioso grito.
                      No hay por qué alarmarnos.
                      Debemos entender que no es fácil
                      cohabitar con un cuerpo tan frágil e inestable
                      como el nuestro.

                      Comentario

                      • Jarabe
                        Sin título
                        • jul 2014
                        • 1399



                        Así como no podemos...


                        Así como no podemos
                        sostener mucho tiempo una mirada,
                        tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
                        la espiral del amor,
                        la gratuidad del pensamiento,
                        la tierra en suspensión del cántico.

                        No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
                        las proporciones del silencio
                        cuando algo lo visita.
                        Y menos todavía
                        cuando nada lo visita.

                        El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
                        ni tampoco a lo que no es el hombre.

                        Y sin embargo puede
                        soportar el peso inexorable
                        de lo que no existe.


                        Roberto Juarroz

                        Comentario

                        • Jacobo Casal
                          Expulsado de elforolibre
                          • mar 2012
                          • 10999

                          ¿A qué entonces este grito
                          sin eco, ahogado en sus raíces,
                          este grito inaudible entre dos fechas:
                          .................1963- ?

                          Comentario

                          • Jarabe
                            Sin título
                            • jul 2014
                            • 1399



                            Y VOLVIMOS A VER LAS ESTRELLAS

                            Acurrucados unos junto a otros contra el fondo del bote
                            de pronto me pareció que la tempestad, la noche y yo
                            éramos sólo uno
                            y que sobreviviríamos
                            porque es el Universo entero el que sobrevive
                            Sólo fue un instante, porque luego la tormenta
                            nuevamente estalló en mi cabeza
                            y el miedo creció
                            hasta que del otro mundo me esfumaron el alma
                            Sólo fue un raro instante, pero aunque se me fuese la
                            vida
                            ¡Yo nunca me olvidaría de él!

                            RAUL ZURITA

                            Comentario

                            • Jarabe
                              Sin título
                              • jul 2014
                              • 1399

                              Que el texto que leemos nos lea


                              Debemos conseguir que el texto que leemos
                              nos lea.
                              Debemos conseguir que la música que escuchamos
                              nos oiga.
                              Debemos conseguir que aquello que amamos
                              parezca por lo menos amarnos.

                              Es preciso demoler la ilusión
                              de una realidad con un solo sentido.
                              Es necesario por ahora
                              que cada cosa tenga por lo menos dos,
                              aunque en el fondo sepamos
                              que si algo no tiene todos los sentidos
                              no tiene ninguno.

                              Debemos conseguir que la rosa
                              que acabamos de crear al mirarla
                              nos cree a su vez.
                              Y lograr que luego
                              engendre de nuevo al infinito


                              Roberto Juarroz

                              Comentario

                              • Ritha
                                Junior
                                • nov 2016
                                • 147

                                UNA DULCE NEVADA ESTÁ CAYENDO



                                Una dulce nevada está cayendo
                                detrás de cada cosa, cada amante,
                                una dulce nevada comprendiendo
                                lo que la vida tiene de distante.

                                Un monólogo lento de diamante
                                calla detrás de lo que voy diciendo,
                                un actor su papel mal repitiendo
                                sin fin, en soledad gesticulante.


                                Fina García Marruz

                                Comentario

                                Trabajando...
                                X