Diario de una sombra. - El Foro Libre
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Diario de una sombra.

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  • Pantera Negra
    concientizador
    • feb 2013
    • 599

    #31
    Septiembre 30.


    El tiempo que ha pasado, no lo se con certeza; quizá sea un año, dos años... no tengo parámetros para medir el tiempo. No me ha visitado ninguno de los fantasmas, ninguna sombra se mueve, ni camina conmigo.

    No es yermo mi páramo, el que está yermo debe ser mi corazón.

    Pocos dias ha caminé de nuevo el rumbo de hace ¿cuanto?, entre 10 y 30 años. ¡Qué fácil decirlo !, pero en ese tiempo cambian todas las cosas de a montones, raudales de cambios, de metamorfosis, de mutaciones y ciclos. Un parque hundido que se resiste a cambiar, y se ríe del cambio de la gente; por mas que las administraciones lo quieran mejorar, ponerle pistas rebotantes, conseguir que un sismo lo empuje hacia arriba y deje de ser un parque hundido.

    Y los negocios, las edificaciones de entonces; las mismas pero rellenas de gente distinta. Algunos lugares conservan momias vivientes de la gente que conocí, émulos de Dorian Grey que atascan al tiempo por debajo de rutinas, de disciplina, de maquillajes alquimistas; o de embrujos desconocidos, aún para mí que de trato con fantasmas tengo experiencia.

    ¿Que fantasma puedo evocar hoy?, ya no tengo ni ánimo para mirar a alguno de ellos. Es muy probable que ya esté muerto hace tiempo, y no me haya atrevido a reconocerlo. Una vez alguien me contó sobre un amigo suyo, Doctor en medicina de profesión, médico de cierto poblado de provincia. Le contó ese amigo que ahí conoció gente que ya estaba muerta, pero seguía viviendo porque no se daba cuenta de que era un muerto. Empezaban con males propios de un cadáver en descomposición, carne necrosada, infecciones interminables, pudredumbre de órganos.

    Acudían a uno y a otro médico en busca de remedio, análisis, estudios diversos, medicaciones; no había manera de terminar con esa decadencia irrefrenable. Cuando llegaban con él, con este médico, el se concretaba a decirles ¿recuerdas el susto mortal que recibiste?, pues desde ese momento te robaron el alma, y ya no perteneces a los vivos.

    A veces me siento así, como aquella gente. ¿Quien habrá robado mi alma?.

    Quizá deba perderme en el tiempo, y tratar de volver al ayer; quizá desde allá pueda recuperar la vida, una vez mas.










    Comentario

    • anamorphosia
      Junior
      • abr 2017
      • 118

      #32

      "...Acudían a uno y a otro médico en busca de remedio, análisis, estudios diversos, medicaciones; no había manera de terminar con esa decadencia irrefrenable. Cuando llegaban con él, con este médico, el se concretaba a decirles ¿recuerdas el susto mortal que recibiste?, pues desde ese momento te robaron el alma, y ya no perteneces a los vivos...."

      Excelente!

      Comentario


      • Pantera Negra
        Pantera Negra comentó
        Editar un comentario
        Saludos.

        Te agradezco el comentario. Le agradezo a los que han comentado.

        También pido perdón a Eleva, live, Mandrágora... a la gente que no le contesto en este tema. Es sacro para mí.
    • Pantera Negra
      concientizador
      • feb 2013
      • 599

      #33
      Octubre 3.


      Al abordar el atestado vagón del metro la miré, aferrada a un tubo; menuda y delgada. Me aproximé para quedar cerca de ella; un gorro de estambre negro, un abrigo negro en esa mañana fría de este día de octubre.

      La escudriñé con la mirada durante el trayecto, un rostro con nada relevante, algo ajado como el mío, quizá menos. Sin embargo el imán de su presencia me mantuvo en el influjo de esa atracción, en órbita inmóvil. Mientras la miraba pensaba, recordaba que sentía y sentía que recordaba como era sentir. Supuse que ella debía ser alguien especial, que no debía dejar escapar a alguien que había logrado hacerme recordar lo que es sentir; que hacerlo así sería un grave error.

      Coincidentemente bajó en la misma estación que yo, antes de hacerlo me preguntó si yo bajaba, para organizar mejor la salida; y yo le respondí que si. Salimos envueltos en un tumulto, gente desmañanada y con prisa por llegar a sus labores.

      Le dije, tocando su hombro "de casualidad, ¿no te sentirás también algo sola?". No le causó asombro mi pregunta, me miró y sonrió. Caminamos el pasillo concurrido uno al lado del otro, no íbamos al mismo destino; ella transbordaba hacia el sur, y yo hacia el norte. Nos detuvimos y nos miramos, saqué un papel, un bolígrafo.

      No tengo teléfono. - le dije. Ella me proporcionó el suyo.

      Así empezó una historia que nunca empezó.

      Coincidentemente bajó en la misma estación que yo, antes de hacerlo me preguntó si yo bajaba también, para organizar mejor la salida. En respuesta me hice de lado para dejarla pasar. bajó ella, bajó mas gente, bajé yo. No quise voltear a mirar para donde iba, no quise hacer nada, no quise sentir nada aunque eso es imposible para gente como yo; esa clase de gente que cuando siente, es inevitable que sienta y sufra.

      No se que rumbo tomó en el transbordo, si hacia el norte o hacia el sur; yo me dirigí hacia el norte. Desde entonces la sigo buscando, con la mirada y la esperanza puestas en las mujeres delgadas, menudas. Bien se que es casi imposible que la vuelva a ver, y bien se que la volveré a encontrar; para dejarla marchar una vez mas sin decir nada.














      Editado por última vez por Pantera Negra; http://www.elforolibre.com/member/2916-pantera-negra en 18/11/17, 18:10:44.

      Comentario

      • Pantera Negra
        concientizador
        • feb 2013
        • 599

        #34
        Noviembre 22.

        Hoy fui a rescatar, del baúl de mi amigo el conejo, alguno de sus recuerdos o sueños o evocaciones. Con el fin de revivir, de despertar de este profundo sueño, tal vez... así escribió Bequer.


        17 de diciembre de 2011.

        No puede faltar, en este día también gris y con viento gélido, que me dirija a ti Adys para compartir esta soledad llena de un nada amargo y divino.
        Salí del momento depresivo del 13 de este mes, y al día siguiente en el trabajo me sentí menos opreso por la fascinación que Lety ejercía en mi ser. Supongo que es la consecuencia natural de las catarsis, del tipo que sean.
        Ese día aún tuve que dar un paso doloroso, porque como en otras ocasiones el dolor del amor me vuelve hostil, incluso para con la persona que ocasiona ese amor tormentoso; así que estuve mudo y distante con Lety y con todo mundo (en realidad, nada raro, puesto que ese suele ser mi estado natural).
        Sólo que a Ella le tocó estar en el almacén externo, prácticamenteb a solas y a donde yo puedo acudir, practicamente también, ilimitadas veces, dada la naturaleza de mi trabajo.
        En mi sitio; solitario porque eso también es parte de la naturaleza de mi trabajo y una razón de porqué no me desagrada estar ahí, daba vueltas en un pequeño pasillo casi en penumbras, resistiéndome a ir allá y mostrar mi cara de sufrimiento; no iba a darle ese gusto.
        Pero al fin me dije, "¿y porqué no?. Si mil veces he pensado que lo que sea, lo bueno y lo malo, tiene uno que salir y afrontarlo cara a cara. Y si aquí me estoy consumiendo sin saber por que clase de fuego, mejor ve allá y enfrenta el fuego".
        Paréntesis literario, quizá fué el viejo quien me lo recordó y no fui yo quien lo dijo; sí, el viejo en el mar, que se dijo (en realidad a él se lo dijo Heminway) "no pienses viejo, y dale el pecho a la cosa cuando venga".
        El asunto es que fuí y terminé parado frente a ella, observándola sin decir nada. "Hola Bruno" me dijo. Y entonces de súbito la volví ver como un ser humano normal, como lo que es; ya no revestida de fantasías. Y conversamos como personas normales.
        A estas alturas Adys, ya habrás dádote cuenta que estoy loco. Que soy quizá como el personaje aquél de Mel Gibson, en su película de título en español "El castor". Y que requiero de mi propio muñeco de guiñol para recobrar el contacto con la normalidad. Ya te he hablado de ese conejo batallante, que en mas de una ocasión ha ido a recoger los despojos mios en cualquier páramo gris. Y quien no tarda en venir a recoger estos otros despojos.
        No, aún no estoy curado. No recuerdo el final de esta película que acabo de mencionar; quizá no me conviene hacerlo; puesto que debería hacerlo con mi buena memoria, ¿no crees?.
        Quiero decirte Adys que mi matrimonio está de nuevo en crisis, por este caracter mio que se desploma en los inviernos y en los dias grises. Yo se que me voy a levantar; aún no se cuantas veces mas, pero por esta lo voy a hacer.
        Esta noche quizá reviva a todos mis fantasmas, para cuestionarlos y amanecer mas sabio. Al menos es una buena intención; o lo sería si supíese para que quiero ser mas sabio en esos menesteres. Ah, cuanto agradecería que contestes algo y acabes con esta locura.
        Tu también revivirás hoy.









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