Leamos "Rayuela", de Julio Cortázar - El Foro Libre
  • Si esta es tu primer visita al foro revisa la sección de FAQ dando click en el link anterior. Debes tener un registro en el foro antes de poder publicar: Da Click en la liga de registro para hacerlo. Para que puedas ver leer nuestros mensajes, selecciona el foro que deseas visitar en la sección de abajo.

Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Leamos "Rayuela", de Julio Cortázar

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes
  • mileyes
    Le Zumba la Malanga
    • abr 2012
    • 14821

    Leamos "Rayuela", de Julio Cortázar

    Ésta es otra de las obras de las que todo el mundo habla, pero que muchos de esos esnobs no han leído.

    El propio autor nos indica que este libro hay que leerlo así:

    Primero hasta el capítulo 56. En seguida se lee desde el capítulo 73, y se sigue en el orden que se indica al pie de cada capítulo, según el orden siguiente:



    73 - 1 - 2 - 116 - 3 - 84 - 4 - 71 - 5 - 81 - 74 - 6 - 7 - 8 - 93 - 68 - 9 - 104 - 10 - 65 - 11 - 136 - 12
    106 - 13 - 115 - 14 - 114 - 117 - 15 - 120 - 16 - 137 - 17 - 97 - 18 - 153 - 19 - 90 - 20 - 126 - 21
    79 - 22 - 62 - 23 - 124 - 128 - 24 - 134 - 25 - 141 - 60 - 26 - 109 - 27 - 28 - 130 - 151 - 152 - 143
    100 - 76 - 101 - 144 - 92 - 103 - 108 - 64 - 155 - 123 -145 - 122 - 112 - 154 - 85 - 150 - 95 - 146
    29 - 107 - 113 - 30 - 57 - 70 - 147 - 31 - 32 - 132 - 61 - 33 - 67 - 83 - 142 - 34 - 87 - 105 - 96 - 94
    91 - 82 - 99 - 35 - 121 - 36 - 37 - 98 - 38 - 39 - 86 - 78 - 40 - 59 - 41 - 148 - 42 - 75 - 43 - 125- 44
    102 - 45 - 80 - 46 - 47 - 110 - 48 - 111 - 49 - 118 - 50 - 119 - 51 - 69 - 52 - 89 - 53 - 66 - 149 - 54
    129 - 139 - 133 - 40 - 138 - 127 - 56 - 135 - 63 - 88 - 72 - 77 - 131 - 58 - 131


    Links con el libro (me basaré en el primero, como hice en el caso de "Cien años de soledad").

    http://red.ilce.edu.mx/sitios/micros...uela_libro.pdf

    http://www.literaberinto.com/Cortazar/rayuela.htm
  • Live
    chucha cuerera
    • mar 2012
    • 4826

    #2
    like..
    "LA ADMINISTRACION DE UN FORO ES UNA POSICION DE SERVICIO NO DE PODER"

    Comentario

    • Live
      chucha cuerera
      • mar 2012
      • 4826

      #3
      nunca lo he leido... pero ya me dio en la madre con mi manera de leer.. acostumbro, cada que compro un libro, leer las 2 o 3 ultimas paginas... y toda mi lectura es un viaje hacia esas conclusiones... pero ya veo que con este no se puede
      "LA ADMINISTRACION DE UN FORO ES UNA POSICION DE SERVICIO NO DE PODER"

      Comentario

      • mileyes
        Le Zumba la Malanga
        • abr 2012
        • 14821

        #4
        El texto empieza en la página 6. De ahí a la página 11 abarca el primer capítulo (seis páginas).

        El total de páginas es de cerca de 400.

        Comentario

        • mileyes
          Le Zumba la Malanga
          • abr 2012
          • 14821

          #5
          Originalmente publicado por Live Ver Mensaje
          nunca lo he leido... pero ya me dio en la madre con mi manera de leer.. acostumbro, cada que compro un libro, leer las 2 o 3 ultimas paginas... y toda mi lectura es un viaje hacia esas conclusiones... pero ya veo que con este no se puede
          Pero si lees los libros desde el final, haces que el suspenso pierda su chiste.

          Comentario

          • Live
            chucha cuerera
            • mar 2012
            • 4826

            #6
            Originalmente publicado por mileyes Ver Mensaje
            Pero si lees los libros desde el final, haces que el suspenso pierda su chiste.
            no me gusta el suspenso.. me gusta el viaje, los vericuetos que son capaces de crear los autores para llegar al final... algunos se pierden en el trayecto
            "LA ADMINISTRACION DE UN FORO ES UNA POSICION DE SERVICIO NO DE PODER"

            Comentario

            • mileyes
              Le Zumba la Malanga
              • abr 2012
              • 14821

              #7
              Pág. 6

              El narrador comienza describiendo la planeación de un encuentro casual con una tal Maga; ambos se hacían pasar por estudiantes en París.

              un encuentro casual
              era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la
              misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el
              tubo de dentífrico.
              Él la veía en otras mujeres, como suele pasar con los enamorados (ya la canción de Vicente Fernández lo dice: "de qué manera te olvido si te veo en cualquier gente"):

              Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un
              silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse
              tristemente, como un paraguas mojado que se cierra.
              Sigue un recuerdo de una anécdota sobre cómo él y la Maga personalizaron un paraguas, al grado de casi darle sepultura.

              aquella tarde cayó un
              chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el
              parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos fríos y nubes negras,
              jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos
              reíamos como locos mientras nos empapábamos,

              Comentario

              • mileyes
                Le Zumba la Malanga
                • abr 2012
                • 14821

                #8
                Pág. 7

                En forma personal, me parece molesto que los escritores hagan alarde de erudición, como hace Cortázar cuando, al describir la "sepultura" del personalizado paraguas, utiliza un texto en francés:

                Y en el fondo del barranco se
                hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a
                la mer qui est plus félonesse en été qu’en hiver, a la ola pérfida
                Narra así cómo quedó el "cadáver":

                Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto
                pisoteado. Y no se movía, ninguno de sus resortes se estiraba como antes.
                Terminado. Se acabó

                El narrador recuerda su visita a una gitana que leía las cartas, y la afición de Maga por acudir a una librería:

                Ibas
                allí a jugar con un gato, y el viejo te dejaba entrar y no te hacía preguntas,
                contento de que á veces le alcanzaras algún libro de los estantes más altos
                Comienza a lamentarse de haber dado un rodeo infructuoso, anhelando toparse con la amada:

                Ibas
                allí a jugar con un gato, y el viejo te dejaba entrar y no te hacía preguntas,
                contento de que á veces le alcanzaras algún libro de los estantes más altos

                Comentario

                • mileyes
                  Le Zumba la Malanga
                  • abr 2012
                  • 14821

                  #9
                  Pág. 8

                  El narrador da a entender que es argentino y que ello implica cierto choque cultural:

                  Esa tarde todo anduvo mal,
                  porque mis costumbres argentinas me prohibían cruzar continuamente de una
                  vereda a otra para mirar las cosas más insignificantes en las vitrinas apenas
                  iluminadas de unas calles que ya no recuerdo
                  La gitana adivinadora descubrió ciertos datos verdaderos:

                  «Ella sufre en alguna parte.
                  Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su
                  hora la noche, su puente el Pont des Arts.
                  »

                  Abundando en materia de incompatibilidades, en vez del lugar común de decir que ella se movía en un ambiente "como pez en el agua", Cortázar usa una comparación ajedrecística:

                  un
                  mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una
                  torre que se moviera como un alfil
                  Se dan detalles cotidianos de la relación de pareja:


                  Me hartabas un poco con tu manía de perfección, con tus zapatos rotos,
                  con tu negativa a aceptar lo aceptable. Comíamos hamburgers en el Carrefour de
                  l’Odéon, y nos íbamos en bicicleta a Montparnasse, a cualquier hotel, a cualquier
                  almohada. Pero otras veces seguíamos hasta la Porte d’Orléans, conocíamos cada
                  vez mejor la zona de terrenos baldíos que hay más allá del Boulevard Jourdan,
                  donde a veces a medianoche se reunían los del Club de la Serpiente para hablar
                  con un vidente ciego, paradoja estimulante
                  Comentario personal: En estas tres primeras páginas que llevo leídas de Rayuela, he hallado un tanto excesiva la prolijidad en las descripciones. Me recuerda la aburrida que me di cuando leí Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo.

                  Tal vez para alguien que viva en Francia impliquen más esas constantes menciones de bulevares y demás. Yo preferiría que hablaran de La Lagunilla, que la tengo más a la mano.


                  Pero... con la magia de San Google, veamos el Boulevard Jourdan.





                  Barrio de Montparnasse (parece la Zona Rosa del DF):




                  Porte D´Orleans:




                  Así no apantallará tanto el farolito de Cortázar.

                  Lástima que ya muró el wey (y hace ya tiempo, en el 84). De otro modo, vería qué fácil es publicar imágenes de los sitios que presume de conocer.


                  Editado por última vez por mileyes; http://www.elforolibre.com/member/89-mileyes en 05/05/14, 13:31:04.

                  Comentario

                  • mileyes
                    Le Zumba la Malanga
                    • abr 2012
                    • 14821

                    #10
                    Pág. 9

                    El narrador recuerda cuando Maga le acariciaba la cabellera mientras él practicaba un juego mental, consistente en intentar recordar nimiedades, como "la cantidad de plumas cucharita que había en mi caja de útiles de quinto grado".

                    (El interesado en leer toda la retahíla de recuerdos, puede remitirse a la página del original):

                    http://red.ilce.edu.mx/sitios/micros...uela_libro.pdf

                    Y nuevamente, el autor hace alarde de erudición mencionando a autores góticos que muchos lectores seguramente no conocen:

                    sin creernos Maldorores en liquidación ni Melmoths
                    privilegiadamente errantes
                    Realmente, hasta donde va la lectura de "Rayuela", me parece una obra muy pesada, aburrida. Pero es necesario conocerla. Es parte de la cultura de todo hispanohablante. Por lo menos hay que conocerla para decir con conocimiento de causa "no me gusta".

                    Comentario

                    • mileyes
                      Le Zumba la Malanga
                      • abr 2012
                      • 14821

                      #11
                      Pág. 10


                      Este recuerdo suena medio homosexualoide:

                      entrar
                      a una pissotière de la rue de Médicis y ver a un hombre que orinaba
                      aplicadamente hasta el momento en que, apartándose de su compartimento,
                      giraba hacia mí y me mostraba, sosteniéndolo en la palma de la mano como un
                      objeto litúrgico y precioso, un miembro de dimensiones y colores increíbles, y en
                      el mismo instante darme cuenta de que ese hombre era exactamente igual a otro
                      (aunque no era el otro) que veinticuatro horas antes, en la Salle de Géographie,
                      había disertado sobre tótems y tabúes, y había mostrado al público,
                      sosteniéndolos preciosamente en la palma de la mano, bastoncillos de marfil,
                      plumas de pájaro lira, monedas rituales,

                      Ésta es la rue de Médicis:




                      En fin, no es fácil hablar de la Maga que a esta hora anda seguramente por
                      Belleville o Pantin, mirando aplicadamente el suelo hasta encontrar un pedazo
                      de género rojo. Si no lo encuentra seguirá así toda la noche, revolverá en los
                      tachos de basura, los ojos vidriosos, convencida de que algo horrible le va a
                      ocurrir si no encuentra esa prenda de rescate,






                      El narrador admite compartir ese defecto con la Maga:

                      Sé lo que es eso porque también obedezco a esas señales, también
                      hay veces en que me toca encontrar trapo rojo. Desde la infancia apenas se me
                      cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a
                      ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre
                      empieza con la inicial del objeto caído. Lo peor es que nada puede contenerme
                      cuando algo se me cae al suelo, ni tampoco vale que lo levante otro porque el
                      maleficio obraría igual

                      Comentario

                      • mileyes
                        Le Zumba la Malanga
                        • abr 2012
                        • 14821

                        #12
                        PÁG. 11

                        Derivado de esa manía, el autor narra una anécdota sobre la búsqueda de un terrón de azúcar:

                        El mozo se tiró del otro lado de la mesa, y ya
                        éramos dos cuadrúpedos moviéndonos entre los zapatos gallina que allá arriba
                        empezaban a cacarear como locas
                        empecé a
                        agarrar los zapatos de las mujeres y a mirar si debajo del arco de la suela no
                        estaría agazapado el azúcar, y las gallinas cacareaban, los gallos gerentes me
                        picoteaban el lomo, oía las carcajadas de Ronald y de Etienne
                        Aquí termina Cortázar la primera parte de su obra, pues deja un blanco y ya en la siguiente página vemos un 2 arábigo.

                        Sinceramente, estas primeras diez páginas me han parecido más una publicidad a París que otra cosa.

                        En fin... Habrá que seguir leyendo. Tal vez la segunda parte sea más interesante.

                        Comentario

                        • parmenides
                          Stary bolshevik
                          • mar 2012
                          • 6989

                          #13
                          Pone usted a reflexionar con eso de la Rayuela, don Milhoyos.
                          Chingue a su madre Soytupadre.



                          Comentario

                          • mileyes
                            Le Zumba la Malanga
                            • abr 2012
                            • 14821

                            #14
                            PÁG. 12

                            Nuevamente, Cortázar recurre a la pedantería, a nombrar sitios de París y autores:

                            más allá de esa calle empieza el Jardin des Plantes. París, una tarjeta postal con
                            un dibujo de Klee al lado de un espejo sucio. La Maga había aparecido una tarde
                            en la rue du Cherche-Midi, cuando subía a mi pieza de la rue de la Tombe Issoire
                            traía siempre una flor, una tarjeta Klee o Miró, y
                            JARDIN DES PLANTES:








                            RUE DU CHERCHE MIDI

                            1900





                            RUE DE LA TOMBE ISSOIRE






                            OBRA DE PAUL KLEE







                            OBRA DE JOAN MIRÓ




                            El narrador cuenta que por aquel entonces se dedicaba a inventar aparatos inútiles que la Maga le ayudaba a pintar.

                            No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y
                            crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de
                            cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos
                            mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo.
                            Editado por última vez por mileyes; http://www.elforolibre.com/member/89-mileyes en 16/05/14, 15:00:25.

                            Comentario

                            • mileyes
                              Le Zumba la Malanga
                              • abr 2012
                              • 14821

                              #15
                              Más de una vez la vi admirar su cuerpo en el
                              espejo, tomarse los senos con las manos como las estatuillas sirias y pasarse los
                              ojos por la piel en una lenta caricia


                              Je, je, je... Este pasaje lo ilustró una artista catalana:

                              http://elisaancori.blogspot.mx/2012/...-de-paris.html

                              Comentario

                              Trabajando...
                              X