Opiniones sobre este libro: El fin de las religiones (Segunda parte) - El Foro Libre
  • Si esta es tu primer visita al foro revisa la sección de FAQ dando click en el link anterior. Debes tener un registro en el foro antes de poder publicar: Da Click en la liga de registro para hacerlo. Para que puedas ver leer nuestros mensajes, selecciona el foro que deseas visitar en la sección de abajo.

Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Opiniones sobre este libro: El fin de las religiones (Segunda parte)

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes
  • Mario coral
    Junior
    • sep 2014
    • 3

    Opiniones sobre este libro: El fin de las religiones (Segunda parte)

    II.- GRANDES MENTIRAS, VERDADES A MEDIAS.

    “Ya que cambiaron la verdad de Dios por mentiras [….], por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en lascivia unos con otros [….] (Rom. 1:25,26)

    ¿Cuál es el mejor método para esconder una verdad? Cubriéndola de mentiras. Esto fue precisamente lo que los sistemas religiosos hicieron, cambiaron la verdad de Dios por mentiras de hombres, pues solo de esta forma podían manipular a la humanidad a su antojo.

    Las mentiras religiosas que nos han inculcado desde hace miles de años tiene un solo objetivo: hacer de nosotros esclavos espirituales, y lo mejor para ellos es que a pesar de que somos esclavos no somos consientes de nuestra propia esclavitud.

    ¿Qué es lo que le da este poder a las religiones? Para tratar de comprender este fenómeno es importante primero comprender la verdadera naturaleza de las religiones. Las religiones son tan complejas que es difícil encontrar una definición que englobe a todas las religiones del mundo, de manera general y enfocándonos sobre todo en el cristianismo, podemos decir que los principales elementos que conforman una religión son los siguientes: Un conjunto de creencias, uno o varios líderes espirituales y un grupo de personas receptivas al mensaje que el o los líderes espirituales promueven.

    Continúa………

    2.1.- El mercado religioso.

    “…y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” (Mat. 21:13)
    Antes de conocer la doctrina de la iglesia adventista, aunque desconocía los detalles de su existencia sabia por instinto propio que Dios existía, necesitaba creer en un Dios de justicia, de promesas y de esperanza.

    Mi niñez no fue muy diferente a la de la clase media; tuve un padre alcohólico, una madre sumisa, sufrimos carencias económicas, desde los doce años comencé a trabajar para comprarme algunas cosas que me hacían falta, aunque al final el dinero se gastaba en comida para la casa. Por fortuna; mi madre tenía una profesión y un salario fijo, y a pesar de que no alcanzaba para cubrir todos los gastos, ayudaba bastante.

    Todas las quincenas cuando mi padre cobrara su salario como profesor de primaria sabíamos lo que pasaría, el no llegaría hasta ya muy entrada la noche, totalmente alcoholizado, gritando, amenazando, vociferando. En muchas ocasiones mi madre recibió sendas palizas por no atenderlo como él se merecía.
    Así fue mi vida hasta los diecisiete años, cuando me fui de casa para estudiar la universidad. Fue entonces cuando conocí a mi esposa, quien al igual que yo había tenido una niñez muy traumática, inmediatamente ambos nos sentimos conectados. Cuando terminamos el primer año de la carrera, ella ya estaba esperando a nuestra primera hija.

    Continúa………

    2.2.- Experiencias religiosas

    Cuando Jehová Dios creó a su ser humano tenia sus objetivos muy bien definidos: necesitaba de creaturas inteligentes que le rindiera culto, pues solo de esta forma podíaconsiderarse a si mismo“dios”. Un dios solo es dios cuando tiene frente a sí a otra creatura inteligente que lo considera su dios. Esta condición genética pasó a toda la humanidad cuando los seres humanos de Jehová Dios se mezclaron con la otra creación.

    En todo este proceso la ciencia estuvo presente, la necesidad que nos motiva a creer en los dioses es una herencia genética heredada de los primeros seres humanos que fueron creados. A pesar de estar condicionados genéticamente aun revelarnos a nuestra propia condición genética y decidir si los adoramos a no.

    Si lo que he expuesto hasta este momento tiene algo de verdad en si mismo, entonces la ciencia debería de ratificarlo en algún momento y efectivamente lo hace. El genetista estadounidense DeamHamer sostiene que todo se encuentra en nuestros genes, de acuerdo con Hamer, el ser humano posee un gen conocido como “VMAT22 o el “gen de Dios”, el sr.Hamer asegura que la fe está determinara por la biología humana, por lo que una persona que porta este gen es mas propensa a ser victima de las religiones que una persona que no lo porta. Recordemos que la herencia no determina en un cien por ciento nuestra conducta, esta se ve influenciada por el medio en el cual nos desenvolvemos y por la educación que recibidnos, pero definitivamente nuestra genética cumple un papel importante en nuestro comportamiento.

    Cuando participaba de la fe cristiana mi postura era muy diferente, en ese momento descubrir esto provocó en mi el siguiente sentimiento: “Ha que maravilloso, la ciencia apoya la existencia de Dios, pues Dios en su infinito amor puso en gen en el ser humano para que este le buscara, ayudándolo así a encontrarlo” pero todo cambia, cuando miras el panorama completo entonces te das cuenta de las verdaderas intenciones que tenia Jehová Dios cuando condicionó a sus seres humanos a la adoración por medio de la genética.

    Continúa………

    2.3.- La fe, el poder que reside en nosotros.

    “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Heb. 11:1)

    Si todo lo que un cristiano experimenta tiene que ver con químicos en el cerebro, con la sugestión y con el ambiente que se genera, ¿Cómo explicamos los aparentes milagros que ocurren dentro de este ambiente? La respuesta tiene que ver con la fe.

    Cuando fui cristiano mi fe era una fe sincera, una fe pura, reía con firmeza que Dios contestaba mis oraciones por difíciles que estas fueran y ésta misma fe inculque en mi familia; y es gracias a esta fe que los milagros ocurren dentro de un ambiente religioso.

    Durante esta etapa de nuestra vida experimentamos muchos milagros en carne propia, el primero de ellos le ocurrió a mi esposa. A partir de su primer embarazo comenzó a tener problemas con sus niveles de azúcar en la sangre, el doctor que la atendió le informó que era propensa a adquirir diabetes, desgraciadamente no tomó las precauciones necesarias y después de cinco añosdesarrollóla enfermedad. El desarrollo de la enfermedad fue tal que dos después años mi esposa tenía que inyectarse insulina por la mañana y por la tarde. Esta situación causo en ella una gran preocupación, hacia solo dos años; una señora conocida nuestra acaba de morir debido a complicaciones causadas por la diabetes.

    Fue entonces cuando decidimos que dejaríamos su enfermedad en las manos de Dios. Comenzamos a orar en familia por la salud de mi esposa, en ese entonces todos nos poníamos alrededor de mi esposa y cada una de mis hijas hacia una oración, al final yo terminaba con una última oración y todos le poníamos las manos encima y la declarábamos libre de la enfermedad. Durante más de un años hicimos esto, hasta que una tarde sucedió el milagro tan esperado.

    Estábamos sentados en el corredor de la casa, escuchando unas alabanzas cristianas cuando noté que mi esposa sonreía.

    —Amor, me acaba de suceder algo raro — Me dijo.
    — ¿Qué pasa?
    —Estaba escuchando el canto de sanidad y le pedí a Dios que me sanara, entonces sentí un cosquilleo en mi páncreas, ¿Qué crees que paso?
    —Creo que ya estás sana—. Le dije— pero lo importante es que tú lo creas.
    —Lo creo—. Fue lo que dijo, y se puso a llorar.
    —No te preocupes, ya todo está bien.

    Continúa………

    2.4.-Ángeles,Espíritus y demonios.

    “Entonces Jesús, clamado a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró” (Luc. 23:46)

    Tratar de definir teológicamente estos tres conceptos es algo complicado, son demasiados los versos que dan cuenta de ellos y algunos se contradicen entre si. Del tal forma que me parece mejor contar algunas anécdotas de nuestra vida donde estos tres personajes estuvieron involucrados. Comencemos con los ángeles.

    Mi hija mayor nación en la fe adventista, desde que estaba en brazos su mama la llevaba al departamento de cuna, los cuatro primeros años de su vida le inculcamos la fe que nosotros profesábamos. Fue en ese entonces cuando manifestó un don especial: Mi pequeñaera capaz de ver al ángel que acompañaba a cada persona. Tal ves esto parezca algo imposible de creer para muchos, pero solo basta ver la forma en que un bebe juega aparentemente con figuras en el aíre para darnos cuenta de que es real. Ellos aún no están contaminados con la corrupción de este mundo es por eso que aún pueden ver a estas criaturas espirituales que nos acompañan diariamente.

    Pudiera ser que mi pequeña hija estuviera demasiado influenciada por el ambiente religioso y que esto mismo provocara alucinaciones en su pequeña mente, pero esto no explica la capacidad que ella tenia para ver que personas llevaban una doble vida espiritual. En diversas ocasiones, cuando caminábamos rumbo a la iglesia los sábados por la mañana, mi pequeña nos decía que personas tenían un ángel contento y que personas tenían un ángel triste.

    —Mira papi, el ángel de ese señor esta muy triste, tiene la cabeza baja y las alas manchadas.
    — ¿Por qué esta triste, nena?
    —Por que su persona, hace cosas que no debe de hacer.
    En ocasiones, muy contadas, la descripción era muy diferente.
    —Mira papi, el ángel de ese señor está contento, tiene la cara levantada y sus alas están limpias, me dice que su persona se porta bien y que por eso él está feliz.
    — ¿Y todos tenemos un ángel?
    —Si papi, todos tenemos un ángel que nos cuida.
    —Y el mío y el de tu madre, ¿están tristes o contentos?

    Continúa………

    2.5.- Sueños, visiones y profecías.

    “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños” (Hch. 2:17).

    Después de tres años de asistir con regularidad a la iglesia Adventista, contaba ya con bastante conocimiento bíblico, producto de mis estudios bíblicos. Mucha de la información con la cual contaba contradecía la postura oficial de la iglesia, fue entonces cuando decidí escribir un libro donde pudiera plasmar todo lo que conocía y fue el tema profético el que más me llamó la atención. Decidí entonces escribir un libro cristiano sobre profecías.
    En el aspecto espiritual la situación era alentadora, durante esos tres años vivimos diversas experiencias religiosas cuya única explicación para nosotros en esos momentos era la intervención divina. Cuando tomé la decisión de escribir mi primer libro, me prepare con un ayuno de cuarenta días, durante este tiempo solo consumía un poco de alimento por las noches.

    Comenzaba a escribir a las ocho de la mañana y a veces eran las tres de la mañana del día siguiente y yo seguía escribiendo. Había cosas que no comprendía al principio, pero estaba convencido de que Dios me ayudaría a entenderlas pronto. La forma en como logre entender las diversas profecías no deja de admirarme; en cada nuevo símbolo que trataba de entender, se veía reflejada la mano de Dios.

    En el libro de Apocalipsis aparece de forma repetida la imagen de una bestia con siete cuernos y diez cabezas (Apoc. 12:3,13:1,17:3, 7,9), esta imagen frecuentemente se asocia con gobiernos mundiales en diferentes periodos de la historia, pero a mi no me interesaba la historia, yo quería saber como aplicar este simbolismo en el presente y en el futuro, no tiene caso alguno estudiar los libros proféticos para darse cuenta de que encierran un mensaje histórico.

    Navegando en internet encontré un artículo que hablaba sobre el Fondo Monetario Internacional, El FMI es una organización integrada por 1187 países, de estos, “2166 países juntos solo suman el 30.05 % de los votos, el bloque de los países europeos tiene aproximadamente el 35 % de los votos y Estados unidos cuenta con el 16.80 % del total de votos”.

    “3Para el año 1993-1994 los países industriales tienen el 59,15% de los votos, entre ellos el que más votos concentra es Estados Unidos con 17,81% del total de votos, le siguen Japón y Alemania con 5,54% y luego Francia y Reino Unido con 4,99%. El Grupo de los Diez concentraba el 50.37% del total de los votos”. Este grupo concentra el 485 % de la economía mundial.

    Había una clara coincidencia entre el simbolismo de la profecía y los datos que acababa de encontrar, diez cuernos, diez gobiernos que controlaban la economía mundial, pero aún faltaban las siete cabezas. Buscando información en la red, encontré el siguiente dato.


    Continúa………
Trabajando...
X